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Marca de ropa Batuk en concurso de acreedores: 40% menos de facturación y un pasivo de $6.300 millones
La marca de indumentaria Batuk, a través de su empresa madre Barhut, solicitó el concurso preventivo de acreedores ante una caída del 40% en su facturación y un pasivo de $6.300 millones, afectado por la baja del consumo y el aumento de importaciones.
- Concurso preventivo de acreedores para Batuk.
- Facturación cayó casi 40% entre 2022 y 2025.
- Pasivo total de $6.300 millones.
- Costos financieros absorbieron 96% del resultado operativo.
- Competencia de importaciones y baja del consumo.
La empresa argentina Barhut, propietaria de la marca de indumentaria Batuk, se encuentra en una situación financiera crítica y ha solicitado la apertura de su concurso preventivo de acreedores. La compañía, con locales en puntos clave de Buenos Aires, argumenta que la profunda recesión económica, marcada por una significativa caída del consumo interno y el impacto de las importaciones a bajo costo, ha erosionado su rentabilidad.
Los estados contables revelan una contracción real en las ventas cercana al 40% entre 2022 y 2025, con un desplome del 35,4% en 2024. Esta merma en la facturación obligó a la empresa a recurrir a financiamiento, cuyo costo financiero llegó a absorber el 96% del resultado operativo, deteriorando drásticamente su capacidad de cobertura de intereses.
El pasivo total de la firma asciende a $6.304,2 millones, desglosado en deudas financieras por $3.487,5 millones (principalmente créditos bancarios en pesos), compromisos comerciales de $1.566,9 millones y deudas tributarias y previsionales de $1.237,7 millones. Frente a esto, los activos declarados suman $6.763,5 millones.
La competencia de plataformas de comercio electrónico transfronterizo como Temu y Shein, sumada a la dificultad de la industria textil nacional para competir con precios más bajos, son factores determinantes señalados por la empresa. La caída de la demanda ha generado capacidad ociosa y ha dificultado la generación de excedentes para afrontar las obligaciones.
En su presentación, Barhut solicita la suspensión cautelar del pago de cheques de pago diferido emitidos antes de la solicitud para evitar preferencias indebidas entre acreedores. El objetivo es reestructurar la situación financiera y sanear las cuentas impagas, buscando preservar la empresa como fuente generadora de empleo y riqueza en un contexto económico desafiante para el sector textil argentino.
Este caso es relevante para inversores y empresarios del sector textil y de consumo masivo, ya que expone las dificultades de la industria local frente a la competencia internacional y la contracción económica. Es crucial seguir de cerca el proceso concursal de Batuk para entender las estrategias de reestructuración y su posible impacto en el mercado laboral y en la cadena de valor del sector. La evolución de las deudas y la capacidad de la empresa para negociar con sus acreedores serán indicadores clave a observar.

