Argentina y Uruguay establecen veda de merluza y fijan cupos de besugo y pez palo
La Comisión Técnica Mixta del Frente Marítimo prohibió la pesca de merluza en un sector de la Zona Común hasta fin de año para proteger juveniles. Se definieron cupos de captura para besugo (5.200 toneladas) y pez palo (6.300 toneladas) para el próximo período.

Las claves de la nota
- Veda de merluza hasta el 31 de diciembre de 2026.
- Cupo de besugo: 5.200 toneladas (4.700 habilitadas).
- Cupo de pez palo: 6.300 toneladas (5.700 habilitadas).
- Protección de juveniles de merluza en Zona Común.
La Comisión Técnica Mixta del Frente Marítimo, integrada por Argentina y Uruguay, ha implementado una veda pesquera para la merluza y el uso de redes de fondo en una porción de la Zona Común de Pesca. Esta medida, vigente desde el 1 de octubre hasta el 31 de diciembre de 2026, busca proteger las concentraciones de ejemplares juveniles de merluza detectadas durante la primavera, promoviendo así la conservación y recuperación del recurso pesquero.
Durante el período de veda, la pesca en el área restringida se limitará a especies pelágicas, utilizando redes de media agua y exclusivamente durante el horario diurno. La resolución subraya la importancia de la supervisión, exigiendo una cobertura adecuada de observadores a bordo en los buques que operen cerca de los límites del sector, y considera cualquier transgresión como un incumplimiento grave.
Paralelamente, el organismo ha establecido los cupos de captura para otras especies. Para el besugo, el límite total permitido entre el 1 de octubre de 2026 y el 30 de septiembre de 2027 será de 5.200 toneladas, de las cuales 4.700 estarán habilitadas para la pesca y hasta 500 se reservarán administrativamente. En cuanto al pez palo, el cupo total se fijó en 6.300 toneladas, con 5.700 habilitadas y una reserva de hasta 600 toneladas. Estos volúmenes se basan en recomendaciones técnicas y evaluaciones de abundancia, y las reservas administrativas podrán ser liberadas ante eventos imprevistos que afecten la pesquería.
Estas resoluciones, firmadas por Luis Eugenio Bellando y Ricardo Posada, tienen implicancias directas en el sector pesquero de ambas naciones, incluyendo las operaciones que puedan tener su origen o destino en puertos argentinos. La gestión coordinada de los recursos marinos es fundamental para la sostenibilidad económica y ambiental de la región, y decisiones como estas impactan en las flotas pesqueras, las industrias procesadoras y las cadenas de valor asociadas.
