Blackrock: Argentina es un "trade" por altos riesgos domésticos, no una inversión a largo plazo
Pablo Goldberg, de Blackrock, advierte que Argentina seguirá siendo un "trade" hasta que baje su volatilidad, destacando los riesgos domésticos por encima de los geopolíticos. La desconfianza local y la falta de estabilidad institucional son claves.

Las claves de la nota
- Argentina es un "trade" por volatilidad, no inversión a largo plazo.
- Inversores observan desconfianza de locales antes de invertir.
- Riesgos políticos domésticos impactan negativamente el grado de inversión.
- Falta de inversores institucionales locales es una vulnerabilidad clave.
Pablo Goldberg, Portfolio Manager de Mercados Emergentes de Blackrock, señaló durante el 62° Coloquio de IDEA que Argentina continuará siendo considerada un "trade" en los mercados de capitales hasta que logre reducir su volatilidad. Esta perspectiva se mantiene a pesar de los esfuerzos del gobierno por atraer inversiones a largo plazo.
Goldberg enfatizó que la decisión de invertir en bonos argentinos se basa en gran medida en la observación del comportamiento de los inversores locales. "Si el local desconfía, ¿por qué tendría yo que confiar si ellos tienen de alguna manera una mejor información que la que tengo yo?", cuestionó. El informe del INDEC sobre la Posición de Inversión Internacional revela que los argentinos ahorran u$s260.000 millones fuera del sistema financiero local, evidenciando una recurrente fuga de capitales hacia moneda extranjera, especialmente antes de las elecciones.
Si bien Argentina podría alcanzar el "grado de inversión" según métricas como el ratio de riqueza, Goldberg subrayó que los riesgos políticos domésticos son un obstáculo fundamental. "Argentina no tiene muchos riesgos geopolíticos, pero tiene muchos riesgos domésticos. Y esto es una baja superimportante en el grado de inversión de la Argentina", afirmó. La mejora en la estabilidad institucional, tanto en el discurso como en las acciones concretas, es crucial para generar confianza y atraer capitales de forma sostenida.
La falta de inversores institucionales locales, como las extintas AFJP, también representa una vulnerabilidad. A diferencia de Brasil, que con una deuda sobre producto el doble de la argentina, solo tiene un 3% de su deuda en moneda externa, Argentina es más sensible a los shocks internacionales. La volatilidad de los bonos soberanos, como el reciente repunte del riesgo país a 640 puntos, se traslada a los títulos corporativos, afectando la capacidad de las empresas para financiarse.
