Siembra de girasol se retrasa en el sudeste bonaerense por lluvias
La siembra de girasol en el sudeste bonaerense, principal zona productora, acumula una demora de 15 a 20 puntos respecto al promedio histórico debido a las intensas lluvias. Las bajas temperaturas también afectan la emergencia de los cultivos.

Las claves de la nota
- Siembra de girasol atrasada 15-20 puntos en Buenos Aires
- Cotización aceite girasol CIF Róterdam: $1440/ton (octubre)
- Girasol disponible en Rosario: $525/ton
- Producción mundial de girasol: 62-63 millones de toneladas
La campaña de girasol en Argentina enfrenta un panorama complejo, con retrasos significativos en la siembra en el principal polo productivo del país, ubicado en el sudeste, sur y sudoeste de Buenos Aires. Las precipitaciones persistentes han generado una demora de entre 15 y 20 puntos porcentuales respecto al promedio del quinquenio, dificultando las labores agrícolas. A esto se suman las bajas temperaturas, que están impactando negativamente en la emergencia de las plantas, un factor crucial para el desarrollo futuro del cultivo.
A pesar de estos desafíos climáticos, los mercados para el girasol muestran perspectivas rentables para la campaña 2026/2027. Las cotizaciones internacionales y locales del aceite de girasol se mantienen firmes. Para octubre, el aceite de girasol CIF Róterdam se cotiza a 1440 dólares por tonelada, con una proyección a la baja para abril, influenciada por la expectativa de una resolución en el conflicto bélico en el Mar Negro y por la importante producción estimada de Argentina, que podría exportar 2 millones de toneladas de aceite. Nuestro país se posiciona como un proveedor clave en contraestación para el hemisferio norte.
En el mercado interno, los precios del girasol disponible en Rosario alcanzaron los 525 dólares por tonelada la semana pasada, mientras que en Quequén se ubicaron en 500 dólares, más bonificaciones. Para las posiciones a futuro, como diciembre-febrero en San Gerónimo, se ofrecían 480 dólares por tonelada para girasol común y 500 para el de alto oleico. La producción mundial se proyecta entre 62 y 63 millones de toneladas, con Rusia y Ucrania como principales productores, mostrando una recuperación en sus ciclos productivos.
La demanda argentina de girasol se mantiene robusta, con un aumento del 22% en la molienda, la apertura de nuevas fábricas y un incremento exponencial en la exportación de semilla sin procesar. Este último punto se vio impulsado por la demanda de países europeos que buscaban compensar la oferta afectada por el conflicto en el Mar Negro. Si el clima se normaliza, Argentina podría alcanzar una producción de 7 millones de toneladas, lo que, sumado a la fuerte demanda, proyecta un horizonte rentable para el cultivo en la próxima campaña.
