
Imagen ilustrativa
PBI per cápita provincial argentino: ¿a qué país se parece cada distrito?
La heterogeneidad económica de Argentina se manifiesta en el PBI per cápita provincial, que varía desde niveles similares a Suiza en CABA hasta economías como la de Filipinas en Formosa. La provincia de Neuquén, impulsada por Vaca Muerta, se asemeja a Estados Unidos.
- CABA se asemeja a Suiza con u$s79.776 de PBI per cápita.
- Neuquén, por Vaca Muerta, se compara con EEUU (u$s77.608).
- Formosa es la provincia más pobre, similar a Filipinas (u$s10.362).
- La brecha regional se acentúa con la política económica actual.
La profunda disparidad económica dentro de Argentina se refleja claramente en el Producto Bruto Interno (PBI) per cápita de sus provincias, las cuales presentan niveles que van desde economías desarrolladas hasta países de ingresos bajos. La Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) se destaca como el distrito más próspero, con un PBI por habitante anual de u$s79.776, comparable al de Suiza, impulsado principalmente por el sector de servicios.
En segundo lugar, la provincia de Neuquén ha experimentado un crecimiento significativo, atribuido a la explotación de Vaca Muerta y la producción de gas y petróleo no convencional, alcanzando un PBI per cápita similar al de Estados Unidos, estimado en unos u$s77.608. El podio se completa con otras provincias patagónicas: Tierra del Fuego, cuyo PBI per cápita se asemeja al de Canadá; Santa Cruz, comparable a Nueva Zelanda; y Chubut, cercana a Letonia.
En el otro extremo del espectro, las provincias del norte argentino presentan los PBI per cápita más bajos. Formosa es la más rezagada, con u$s10.362 anuales por habitante, similar a Filipinas. Le siguen Misiones, con una economía parecida a El Salvador; Corrientes, comparable a Túnez; y Chaco, similar a Perú.
Dentro de la región pampeana, Buenos Aires genera un PBI per cápita de u$s22.662, equiparable a México; Córdoba produce unos u$s26.910, similar a Serbia; y Santa Fe alcanza los u$s27.564, comparable a Mauricio. Es notable que las provincias históricamente más pobres a fines del Siglo XIX, como Neuquén y Santiago del Estero, han mostrado un mayor crecimiento a largo plazo, aunque con excepciones como CABA. La actual gestión económica, centrada en sectores como la energía y la minería, parece acentuar esta disparidad regional, beneficiando a provincias productoras de recursos naturales mientras la industria y el comercio sufren en otros distritos.
Esta noticia es crucial para inversores y productores argentinos, ya que detalla la profunda heterogeneidad económica regional y su posible exacerbación. Los datos comparativos con economías internacionales ofrecen un marco para evaluar el potencial de cada distrito. Es fundamental seguir de cerca cómo las políticas macroeconómicas impactan en la diversificación productiva y la convergencia regional, especialmente en sectores clave como la energía, la agroindustria y la industria.

