Licitación clave: Gobierno renovó deuda y absorbió 1,75 billones de pesos
El Tesoro logró un rollover de 136,14% en su última licitación, captando $6,61 billones y superando los vencimientos. Se evitó la emisión del Bonar 2029 en dólares ante el alza del riesgo país.

Las claves de la nota
- Rollover de deuda del 136,14% en licitación
- Absorción neta de 1,75 billones de pesos
- No se emitió Bonar 2029 en dólares
- LECAP 2027 adjudicada a 2,04% mensual
- Vencimientos estirados post-elecciones
El Ministerio de Economía logró un resultado positivo en su última licitación de deuda del Tesoro, absorbiendo $1,75 billones de pesos netos. Se captaron $6,61 billones, superando los vencimientos y alcanzando un rollover del 136,14%, lo que significa que por cada $100 que vencían, se obtuvieron $136,14 en nuevos instrumentos. Esta operación permite al Tesoro contar con financiamiento adicional. La decisión de no ofrecer el Bonar 2029 (AO29) en dólares se debió al incremento de las tasas de interés tras la suba del riesgo país, lo que encarecería el financiamiento en moneda extranjera.
Los instrumentos más demandados fueron una Letra Capitalizable (LECAP) con vencimiento en enero de 2027, que se adjudicó por $2,71 billones a una tasa efectiva mensual del 2,04% (27,47% TIREA). Le siguió una letra a tasa variable (TMG28) con vencimiento en agosto de 2028, por $1,16 billones, que pagará la TAMAR más un margen de 9,32%. También se colocaron $1,70 billones en el bono TXMD9, ajustado por inflación (CER) más un 6,99% anual, y $1,04 billones en la letra TMVE8, con componente dollar linked y una TIREA del 4,35% sobre ese componente.
La estrategia del Tesoro de ofrecer instrumentos con vencimientos a mayor plazo busca estirar los compromisos financieros más allá de las próximas elecciones presidenciales. Si bien el rollover es robusto, un analista señaló que una recompra previa de bonos por aproximadamente $1 billón ajusta la renovación neta a un rango del 100%-110%, lo que no anticipa estrés en las tasas ni en la liquidez del sistema. Para la región, una gestión ordenada de la deuda y la absorción de pesos pueden contribuir a una mayor estabilidad macroeconómica, aunque la volatilidad de las tasas y el tipo de cambio seguirán siendo factores a vigilar para las empresas y productores locales.
