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Súper peso: el dólar se mantiene bajo y la moneda argentina trepa a su nivel más alto desde 2017
El peso argentino se consolida en su nivel más alto desde 2017, impulsado por un masivo ingreso de divisas por exportaciones, intervenciones oficiales y una apreciación real sostenida a pesar de la inflación.
- Peso argentino en su nivel más alto desde 2017.
- Apreciación real sostenida del peso.
- Masivo ingreso de divisas por exportaciones.
- Intervenciones oficiales y acumulación de reservas.
- Superávit energético como factor clave.
El peso argentino ha alcanzado niveles no vistos desde 2017, consolidando una tendencia de apreciación real frente al dólar. Este fenómeno se explica por una combinación de factores, incluyendo un masivo ingreso de divisas provenientes de las exportaciones, particularmente del sector energético y agropecuario, así como por políticas de intervención activa por parte del Banco Central (BCRA).
Analistas de consultoras como LCG y IOL coinciden en señalar la estabilidad cambiaria, con una depreciación nominal mínima del tipo de cambio oficial y del Contado con Liquidación (CCL) en el último mes. El Índice de Tipo de Cambio Real Multilateral (ITCRM) ha acumulado una apreciación significativa, evidenciando el fortalecimiento del peso en términos reales, a pesar de una inflación que se mantiene por encima del 2% mensual.
El BCRA, en su informe de política monetaria, destaca que el TCRM ha retornado a niveles similares a los de 2017, pero con diferencias estructurales. El superávit energético, impulsado por el desarrollo de Vaca Muerta, juega un rol crucial en la capacidad del país para tolerar este atraso cambiario. La intervención en el mercado y la acumulación de reservas son parte de la estrategia para mantener la estabilidad del peso.
Otras consultoras como Delphos Investment añaden que las intervenciones oficiales en el mercado de cambios, incluyendo ventas de divisas y el uso de instrumentos ajustados por tipo de cambio, han sido fundamentales para absorber pesos y sostener la cotización. Sin embargo, se advierte que la baja de retenciones a las exportaciones agrícolas y la eliminación de derechos de exportación para la industria automotriz buscan compensar la pérdida de competitividad derivada de esta apreciación.
Este escenario difiere del de 2017, cuando la economía enfrentaba un déficit energético. El actual ciclo se caracteriza por un superávit creciente en el sector energético, junto a exportaciones récord de combustibles y una cosecha gruesa excepcional, lo que fortalece la cuenta corriente. El Gobierno defiende esta política cambiaria, considerándola una respuesta a condiciones estructurales más que a desequilibrios transitorios, y destaca las exportaciones en niveles máximos.
Esta noticia es de suma importancia para inversores y productores argentinos, ya que la apreciación del peso impacta directamente en la competitividad de las exportaciones y el costo de las importaciones. Es crucial vigilar la sostenibilidad de esta tendencia, las futuras decisiones de política monetaria y fiscal, y el efecto de las medidas gubernamentales para compensar la pérdida de competitividad cambiaria en sectores clave como el agro y la industria.

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