Industria argentina en declive: caída del 2,8% interanual por baja demanda interna y altos salarios en dólares
La actividad industrial registró en septiembre una baja del 2,8% respecto al mismo período de 2025, con la baja demanda interna como principal freno a la producción. La apreciación del peso y la competencia importada también impactan negativamente.

Las claves de la nota
- Caída del 2,8% en la industria en septiembre.
- Baja demanda interna es el principal freno (54%).
- Salarios en dólares hasta 40% más altos que en Brasil.
- Carga tributaria puede sumar 27% del costo financiero.
- Desempleo con impacto menor que en los 90.
La industria argentina atraviesa un momento crítico, evidenciado por una caída del 2,8% en la actividad durante septiembre en comparación con el año anterior. Esta tendencia se agrava al observar un desplome del 11% frente a los niveles de 2022 y 2023, según datos del Centro de Estudios de la UIA. La baja demanda interna se consolida como el principal factor limitante, identificado por el 54% de los empresarios encuestados por el INDEC, seguido por la competencia de productos importados (10%).
La visión gubernamental, marcada por declaraciones presidenciales que tildan a la industria de "adicto al Estado", parece no favorecer un escenario de recuperación. Los industriales señalan que la apreciación del peso, la apertura económica y el reajuste tarifario están comprimiendo sus márgenes de operación. Ecolatina destaca que la velocidad de abaratamiento relativo de los bienes en la administración actual es el doble que durante la Convertibilidad.
Además de la presión sobre los precios, los costos laborales en dólares se presentan como un desafío significativo, con salarios que tienden a superar el tipo de cambio y se ubican hasta un 40% más altos que en Brasil para ejecutivos de multinacionales. La falta de crédito y las altas tasas de interés, exacerbadas por una carga tributaria que puede sumar casi el 27% del costo financiero total, completan un panorama complejo.
A diferencia de la crisis de los años 90, donde la apertura económica provocó un fuerte aumento del desempleo, la actual caída productiva ha tenido un impacto más moderado en el empleo, con un incremento de apenas 0,3% en la desocupación entre 2024 y 2026. Sin embargo, la situación de empresas como Pauny, fabricante de tractores, que enfrenta dificultades financieras por la caída de ventas y la competencia asiática, ilustra la severidad del contexto sectorial.
