La inversión cayó 6,6% interanual en enero y volvió a niveles de 2024
La participación de las inversiones sobre el PBI retrocedió a niveles similares a los del tercer trimestre de 2024, borrando la recuperación vista durante 2025. A nivel mensual, mostró un leve avance, de acuerdo a la consultora de Orlando Ferreres.
Imagen ilustrativa
Resumen Inteligente
Puntos Clave
- La inversión cayó 6,6% interanual en enero, indicando una desaceleración significativa.
- El nivel de inversión retrocedió a niveles del tercer trimestre de 2024, borrando la recuperación de 2025.
- La participación de la inversión en el PBI se ha reducido, lo que limita el potencial de crecimiento económico futuro.
- A pesar de un leve avance mensual, la tendencia general es de contracción en la formación de capital.
- La incertidumbre económica y la alta inflación son factores que podrían estar afectando negativamente las decisiones de inversión.
La inversión en Argentina experimentó una contracción del 6,6% interanual en enero, revirtiendo la modesta recuperación observada durante el año 2025 y retornando a niveles similares a los del tercer trimestre de 2024. Este retroceso en la formación de capital, según datos de la consultora Orlando Ferreres, implica que la participación de las inversiones en el Producto Bruto Interno (PBI) se ha debilitado. Si bien se observó un leve avance a nivel mensual, la tendencia general señala una ralentización en la actividad inversora, posiblemente influenciada por la persistente incertidumbre económica, la alta inflación y las fluctuaciones en los tipos de cambio. Esta situación genera preocupación, ya que la inversión es un motor clave para el crecimiento económico sostenible a largo plazo. Una menor inversión puede traducirse en una menor capacidad productiva futura, impactando negativamente en la competitividad del país y en la generación de empleo. La evolución de las inversiones será crucial para evaluar la efectividad de las políticas económicas implementadas y su capacidad para generar confianza en los inversores.
Esta noticia es particularmente relevante para inversores en el MERVAL y bonos, ya que la contracción de la inversión puede presionar a la baja las expectativas de crecimiento económico y, por ende, afectar el rendimiento de las empresas y la capacidad de pago de la deuda soberana. Para el sector agroindustrial, una menor inversión generalizada podría traducirse en un acceso más limitado al financiamiento para modernización y expansión, impactando en la competitividad del sector. La debilidad de la inversión también podría ejercer presión al alza sobre los tipos de cambio alternativos (MEP, CCL) ante la búsqueda de refugio en activos dolarizados.

